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¿Has pensado en comprar una plancha? De seguro es uno de los artículos que vas a utilizar una vez que tengas una casa propia. Lo cierto es que los electrodomésticos siempre pasan por la cabeza de las personas al pensar sobre el hogar, y es que son parte de la cotidianidad del mundo. La industria ha sabido hacer su trabajo en lo que a esto se refiere; cada vez perfecciona los productos dedicados al cuidado de la ropa para hacerlos más funcionales, cómodos y adaptados a las necesidades de los usuarios. Hoy por hoy podría decirse que en verdad son muy confiables cada una de sus presentaciones, ya que todas buscan beneficiar al consumidor y facilitar la actividad de manera en la que no invierta mucho tiempo en ella.

Hay muchos tipos de planchas, todas con capacidades diferentes y para situaciones igualmente distintas. ¿Sabes cuáles son?, a continuación daremos un breve repaso por los ejemplares de planchas que están en el mercado actualmente, de esta forma, si te llamaba la atención adquirir una, ahora podrás identificar cuál se adapta más a tu contexto y a tus gustos.

Comencemos con lo clásico; la plancha en seco. Estas funcionan con electricidad y calientan su superficie para que al momento de desplegarlas sobre la ropa eliminen las arrugas de la tela. Es un modelo clásico porque de esta misma manera funcionaban las primeras planchas eléctricas. Sus diseños no suelen variar mucho; una cobertura aislante, una superficie de aluminio (o acero inoxidable) debajo de una pequeña base de plástico con un mango para que sea más fácil utilizarla. La plancha original, el diseño primario. Su disponibilidad en el mercado es grande.

centro de planchadoDe este diseño inicial se desprendió una gran gama de ejemplares que revolucionaron el planchado, por ejemplo la plancha de vapor, la cual, a diferencia de la normal, esta trabaja con agua evaporada para alisar la ropa mediante la humedad del vapor y el calor de la superficie (que suele estar hecha de aluminio, cerámica, porcelana o acero inoxidable). Otra característica que la diferencia de la plancha tradicional, es su depósito para el agua y que en la base de calor cuenta con orificios por donde sale el vapor que ayuda a estirar las prendas. La plancha de vapor supera hoy día a cualquier otro prototipo, y es ahora la más popular dentro de los hogares del mundo. Al cumplir ese título, su presencia dentro de las tiendas también es más grande y su valor, por haber mucha competencia, varía conforme a la marca que la diseñó. Su oferta promedio es entre 30 y 60 euros. La plancha a vapor es ideal si te gustan los resultados manuales, ya que puedes trabajar las partes de la prenda de una forma más específica y, gracias al vapor, puedes conseguir resultados rápidos y efectivos.

La revolución de las planchas que trabajan con vapor significó bastante para las personas e incluso las empresas que laboraban con prendas, por eso más tarde conocimos dos nuevos ejemplares: el centro de planchado y la plancha vertical, ambos utilizan la tecnología del vapor para mejores resultados. ¿Cuál puedes elegir entre estos dos? Primero comencemos por el modelo que emplea más potencia; el centro de planchado. Esta es una base generadora de vapor en gran cantidad, lo que resume que la ropa que vas a alisar tendrá más contacto con el agua en temperatura de ebullición. Un centro de planchado cuenta con un compartimento de aproximadamente un litro en el que puedes depositar el agua. Su potencia también depende de los vatios con los que ellos dispongan. Un buen centro planchado, según su fabricante, trabaja con 2000W, esencial si eres de esas personas a las que les gustan los resultados perfectos en el menor tiempo posible. Su precio es inferior a los 150 euros, aunque varía dependiendo de la tienda, la marca y, claramente, sus funciones.

¿Eres muy cuidadoso con tus prendas y te da miedo que se dañen con la superficie de una plancha de contacto? Entonces tenemos el ejemplar perfecto para ti: la plancha vertical. Este novedoso artefacto te permitirá aplicar vapor sobre tu ropa sin siquiera tocarla con el objeto. Es liviana y fácil de transportar, así también es plegable, por lo que la puedes guardar en cualquier lugar de tu casa. Su depósito de agua y la potencia son claves para que el calentado sea veloz, por esto la plancha vertical te ahorra mucho tiempo. No debes colocar la prenda en una mesa de planchado, ya que puedes alisarla desde un gancho o incluso, desde el soporte que trae este artefacto. No son tan costosas como imaginas, estas planchas cuestan aproximadamente 90 euros; accesibles para todos los usuarios.